La excepción no hace la regla
Ecuador
Deseo presentarme como un católico que lastimosamente se avergüenza de ciertos religiosos, que nos hacen quedar mal al anteponer su interés por el dinero a sus obligaciones pastorales.
Más no por eso voy a cambiar de fe. Igualmente, por ser así tampoco voy a aceptar que un cura católico aprovechando su investidura quiera abusar de la economía de su comunidad. Me refiero específicamente al párroco de la parroquia La Merced, cantón Quito, provincia de Pichincha, Ecuador.
Nunca he sabido de un sacerdote que al celebrar la misa, en el momento de la recolección de la limosna, se permita decir, -un poco en serio y un poco en broma-, que los fieles no deben depositar monedas como limosna, sino billetes, porque las primeras ya no tienen valor (...).
Que la crisis económica en nuestro país es tenaz, es cierto; mas, no justifica las palabras de este cura, si consideramos que los fieles que asisten a la misa son precisamente los afectados por esta crisis, entre los cuales me involucro. Esto no significa que reniegue de mi religion, pues existen elementos que son dignos representantes católicos.
Hugo Martinez
e-mail:
hmartinez@elcomercio.com