Perdemos fe...pero todavía hay esperanza.
Puerto Rico
Perdemos fe porque perdemos vida. Perdemos vida porque perdemos el valer de Dios en nuestras vidas, en su creación. Tenemos ojos pero no vemos, oidos pero no escuchamos, conocimientos pero no entendemos, corazón pero no amamos lo suficiente.Leémos la Biblia, sus enseñanzas pero no las ponemos en práctica. Asistimos a las iglesias pero como automatas tratando de engañar a Dios, como si fuera posible.
El hombre se autodestruye con lo mismo que construye. La violencia es rampante en nuestras comunidades, en nuestros países. Hermanos contra hermanos, padres contra hijos e hijos contra padres, no se respeta a los ancianos, se matan a los niños, el maltrato en muchos hogares es el pan de cada día, contra los niños, contra las mujeres inclusive contra los hombres. Los valores morales apenas subsisten , la desnudez y la sexualidad ahora dicen que es arte.La droga, el alcholismo, las enfermedades mentales están acabando con nuestros niños y jóvenes.Hasta la propia naturaleza se rebela por el maltrato que ha sufrido por tantos años por el hombre y se rebela en contra del hombre.Todo esto lo vemos a diario através de nuestros televisores, en nuestro diario vivir.
Lo mismo en Puerto Rico, como en Colombia, Perú, Costa Rica, México, todo latinoamérica, Estados Unidos, Europa, en el mundo entero. La tecnología inventada por el hombre nos permite ver lo que pasa en cualquier parte del mundo y para desgracia nuestra en todos los lugares se ve lo mismo. El hombre perdiendo el respeto por la vida, perdiendo la fe y la esperanza y la creencia en Dios. El hombre se aleja más de Dios y de sus mandatos. Se siente más prepotente y confía más en lo que descubre y construye que en la fuente del creador.
Quizás cuando empiezas a leer, crees que yo también he perdido mi fe, pero no es así. Yo me considero parte de ese pequeño rebaño que continúa pensando y creyendo que Jesús vive y que nos envió su Santo Espíritu para ayudarnos a vivir y a vivir bien. Yo creo en Dios, yo creo en la transformación del mundo, yo creo en la paz, yo creo que podemos cada uno desde su lugar comenzar a transformar nuestro mundo, porque Dios es grande y misericordioso. Tenemos su Santo Espíritu con nosotros, tenemos todo para cambiar y mejorar; solo se necesita un si de cada uno de nosotros para que el Señor inunde todo nuestro ser y nos trasforme primero a cada uno en lo personal y luego cada uno de nosotros seguiremos transformando el mundo. El Espíritu es un don y se da por completo,nosotros nos convertimos en un don por su gracia y nos debemos de dar por completo. El amor atrae el amor, la paz atrae la paz, la sencillez atrae la sencillez,la vida respeta y ama la vida, la alegría espanta la tristeza,la fe destruye la duda, la pobreza nos permite que nos entreguemos completamente a Dios y la felicidad la encontraremos solamente cuando nos vayamos despojando de nuestras miserias. Entonces descubriremos la belleza que hemos tenido siempre a nuestro alrededor y por estar ciegos, sordos,y faltos de entendimiento no habíamos descubierto. Podremos entender la verdad, podremos sentir la verdadera alegría y la felicidad, que siempre hemos tenido cerca, pero como somos tan testarudos como el pueblo de Israel, apenas hay un puñado de hombres y mujeres que se deciden a decir, Sí Señor,aquí estoy transforma mi vida e inundame de con tu Santo Espíritu y renuévame por dentro para ayudarte a renovar con Tu gracia la faz de la tierra.Yo te invito hoy hermano a que te decidas con todo tu ser, con toda tu alma y toda tu mente a que el Espíritu Santo te sumerja en el río de su gracia y transforme tu vida de adentro hacia afuera para que tu tambien transformes poco a poco a los tuyos, donde vives, donde estes y veran que muchas lucesitas se seguiran prendiendo y acabaran con la oscuridad que nos rodea a todos en el planeta.
Lourdes Maldonado
e-mail:
lourdesq@coqui.net