Juan MASIÁ
Queridos amigos
Estoy de acuerdo con la opinión de Juan MASIÁ.
La organización de la Iglesia nos hace perder de vista que, como dice el Vaticano II, " ... somos ... " Iglesia.
El clericalismo, en muchos casos, se impone a la fraternidad; el autoritarismo al servicio.
La Ley se impone sobre el Amor; mientras que el mismo Xto. dijo que venía a derogar la Ley Mosaica para proponer la " ... Ley ... " del Amor: " ... os doy un Mandamiento nuevo: ámense unos a otros ... ".
La síntesis de la vida de Xto. fue: " ... y pasó haciendo el bien ... ".
" ... bien ... " que hay que discernir a la luz de los "Signos de los Tiempos".
Una gran parte de la cleresía se estanca en el tiempo: "de ésto no se habla".
Cuando hay que hablar de todo, con profundidad, respeto, libertad y sin temor al disenso.
"La Verdad os (nos) hará libres"; en palabras del Rabino GOLDMAN, a la Verdad se accede solo después de la muerte, cuando, en palabras de Pablo, " ... veamos a Dios cara a cara y no en la forma borrosa en que lo hacemos ahora ... ".
Vivimos de certezas en aproximación a la Verdad a la que nunca accederemos en esta Vida sino en la Eterna a la que hemos sido invitados desde nuestra concepción.
Buena parte de la Jerarquía se presenta como asexuada a la hora de afrontar la sexualidad.
Sexualidad que, bien entendida, interpretada y ejercida, es la Eucaristía de la Pareja: la mayor entrega corporal posible en un acto sublime de Amor.
La Historia es lenta; tuvieron que pasar casi dos mil años de Iglesia para que la palabra Amor se incorporara en alusión al Matrimonio; más lenta es la Historia cuando nos toca ser destinatarios de ella.
Ya lo dijo algún Santo con precisión: " ... la Iglesia es casta y meretriz ... ".
Comprendo y comparto muchos enojos, porque " ... soy ... " Iglesia y en consecuencia tengo el derecho a manifestarme; también tengo la obligación fraterna de escuchar lo que no comparto.
Ser amigos de los amigos lo hace cualquiera; lo distinto que nos propone Xto. es ser amigos de los enemigos, incluso los de la propia Casa.
Que el Buen Dios, Padre y Madre, nos bendiga a todas y todos sin exclusión, para que descansemos en El hasta el descanso final que nos tiene preparado ... también a todas y todos.
Porque su Misericordia es mayor que su Justicia ... de lo contrario, se frustraría el Plan.
Diego LÓPEZ OLACIREGUI (55, casado, abogado y algunas otras yerbas), desde Buenos Aires, Argentina
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