Sr. Abner: ¿qué entiende usted por "gozo genuino" y "solo placer"? A mí me parece que una cosa no excluye a la otra.
Por otra parte, lo que Dios te ha dado, por mucho que sea en usufructo, es para que lo administres según tu recto entender. No pienso que la Iglesia deba condenarlo, puede parecerle poco adecuado y desaconsejarlo. El matrimonio no es otra cosa que una institución y, como toda institución, sujeta al cambio.
|