Efectivamente, la situación es preocupante. Pero no basta solo con rezar. Yo siempre he creído que, como dice el refrán: "a Dios rogando, y con el mazo dando". Es bueno pedir ayuda al Señor. Pero "ayuda" quiere decir que también debemos actuar nosotros.
De hecho, una de las cosas que me hacen concebir esperanzas, por fin, en este asunto, es que finalmente parece que la gente se está dando cuenta que lo del cambio climático va en serio. Pienso que hemos estado viviendo mucho tiempo por encima de nuestras posibilidades (y de las del planeta mismo en que vivimos), y que ahora nos vienen a cobrar la factura.
|