Saludos. En mi opinión, y más que nada, la palabra de Dios no aprueba la homosexualidad. No podemos pensar que la homosexualidad sea algo inocente o normal, porque no lo es. Es una abominación a los ojos de Dios.
No obstante, yo creo que todo individuo como tal, tiene una dignidad que hay que respetar en este caso, la dignidad de la persona y no del homosexual. Es decir, yo respeto la dignidad de fulano o mengano, aunque este sea homosexual, pero no comparto su estilo de vida o su, "preferencia sexual" como muchos le llaman. Considero que el concepto de: "preferencia sexual" es sólo un acto quirúrjico que activistas de ese estilo de vida han logrado realizar a la mentalidad social para que acepte sa aberración.
Repito, yo, respeto a todo individuo y su dignidad de persona, sin necesidad de compartir su estilo de vida, en este caso, la homosexualidad.
Paz
