No vuelvas a decir "Dios no puede" - ¡Dios lo puede todo! -
Insisto Hebert, todo está bajo la voluntad de Dios, y la consigna que no debemos olvidar es que a Dios le agrada que permanezcamos en la bondad, de no ser así, es ahi donde actúa santanas, mira en la carta de Pedro 2: 9-10
es que el Señor sabe librar de las pruebas a los piadosos y
guardar a los impíos para castigarles en el día del juicio.
Sobre todo a los que andan tras la carne, con apetencias impuras
y desprecian al Señorío. Atrevidos y arrogantes, no temen insultar a las Glorias,
cuando los Angeles, que son superiores en fuerza y en poder, no pronuncian juicio
injurioso contra elllas en presencia del Señor.
Pero estos, como animales irracionales, destinados por naturaleza a ser cazados y muertos,
que injurian lo que ignoran, con muerte de animales moriran, sufriendo daño en pago del año que hicieron
Tienen por felicidad EL PLACER DE UN DIA, hombres manchados e infámes,
que se entregan de lleno a los placeres mientras banquetean con vosotros.
Tienen los ojos llenos de adulterio, que no se sacian de pecado,
seducen a las almas débiles, tienen el corazón ejercitado en la codicia,
¡HIJOS DE MALDICION!
¿Puedes ver?, estos son los hijos de maldición, los que se dejan llevar por las apetencias de la carne, sin vida espiritual, alejados de Dios, los que obran el mal. Puedes ver en las páginas de la Biblia, después de Cristo, que está dicho esto de diferentes maneras, hacer el bien, mantenerse en la rectitud, buscar la santidad. Cristo, cambió algunos términos que habían entonces, ya no más ojo por ojo diente por diente, sino, no resistir al mal, los alimentos prohibidos se hicieron permitidos y ya no recayó más el pecado de los padres en los hijos, sino que cada uno debía rendir cuentas de su propia conducta.
Una cosa es, amigo Hebert, antes de Cristo y otra a partir de Cristo. El limpió lo que estaba manchado, de manera que lo único que debemos recordar, para estar limpios, es no hacer el mal, apegados a Jesús, porque sin El, nada podemos.
Mira Hebert, el diablo sólo busca lo podrido, lo muerto, y en Jesucristo tenemos vida. Y claro que Dios quiere que todos los hombres se salven, pero a condición que guarden el camino correcto, y sin Jesucristo nadie puede lograr nada, no es que el diablo someta el libre albedrío de los hombres, porque a quien guarda los caminos de Dios, Dios también le protege del maligno y este susodicho, no puede hacer nada si Dios no se lo permite.
El maligno no es el malo de la película, es sólo un ridículo.
Dios te bendiga, Hebert
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