Natanael un israelita de verdad en quien "no hay engaño"
Evangelio según San Juan - capítulo 1; versículo 47
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
Ahi tenéis a un israelita de verdad, "en quien no hay engaño".
Esto dijo Jesús de Natanael, en otras versiones de la Biblia, dice, "israelita verdadero", en otra "un israelita de seguro"; refiriendose, claro está, a que se trataba de un israelita auténtico. Lo interesante de esta expresión, es en que consistía "la autenticidad", en que en él no había engaño. ¿Y porque habrá querido Jesús, destacar esta cualidad en Natanael?, ¿porque Natanael no era mentiroso?, ¿porque no hacía caer en "error" a otros?, o porque había en él "verdad", por eso israelita de verdad, o con "verdad". Eso me hizo recordar, las expresiones de Isaías en el capítulo 44, versículo 5:
El uno dirá: "Yo soy de Yahveh"
el otro llevará el nombre de Jacob.
Un tercero escribirá en su mano: de Yahveh
y se llamará Israel.
De manera que quien es un israelita de verdad, es quien es auténticamente de Dios, porque Jesús no usó la expresión judío, ni ebreo, sino israelita. Y ¿porque este Natanael, era auténticamente de Dios?, ¿no hacía el mal?, ¿hacía el bien?, ¿era justo?, ¿había en él bondad?.
Por estas expresiones, "ser israelita", es "ser de Dios", pero debe serse de manera "verdadera". No es el lugar donde se nace, o sea Israel, que convierte a alguien en israelita, sino su devoción, su fidelidad, verdadera o con verdad para con Dios, quien dice ser de Dios, pero su comportamiento, su corazón y sus pensamientos no son los que Dios quiere, sólo se disfraza de israelita, no es un israelita "puro", su condición de israelita es adulterada, y él es adúltero.
Pudiera ser que, lo que adultera la condición de israelita, es la maldad, sólo se puede considerar "de Dios", quien no hace el mal, no piensa con mal, no siente con mal, no obra con mal.
Natanael era, entonces, un hombre de "bien", para "el bien" y por "el bien".
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